Roridula, una planta carnívora

La Roridula es una planta carnívora, perteneciente a la familia de las Roridulaceae. A diferencia de las otras plantas de su propio género, no tiene la capacidad de digerir las presas que atrapa.

Las dos especies de Roridula (dentata y gorgonias) se encuentran entre las plantas carnívoras más impresionantes, llegando a convertirse en arbustos de hasta dos metros de altura.

Está formado por hojas alternas, de forma lanceolada y provistas de pelos que secretan sustancias fluidas muy viscosas. Estas sustancias permanecen activas durante mucho tiempo, incluso cuando las hojas ya están secas.

La Roridula produce flores solitarias o compuestas por una inflorescencia en racimo de color rosa, mientras que el fruto está seco y una vez maduro se abre espontáneamente para liberar sus semillas.

La multiplicación de Roridula puede hacerse por semillas o incluso por esquejes. Los esquejes, sin embargo, son muy difícil de lograr ya que es complicado encontrar el grado de humedad adecuado para no pudrir los esquejes.

En cuanto a la reproducción por semillas, después de que las flores hayan sido polinizadas, se formarán cápsulas que tardarán varios meses en abrirse, dichas capsulas contienen en su interior tres semillas, que pueden ser cultivadas.

Nombre de la planta

Roridula

Medio Ambiente

roridula

La Roridula es nativa de las zonas pobres del suroeste de África. La planta prefiere los suelos arenosos y pobres en nutrientes. En el cultivo puede utilizar un sustrato compuesto por un 60% de arena silícea y el resto por turba, o incluso una mezcla de dos partes de turba y una de perlita.

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Temperatura

La planta prefiere la exposición a lugares donde haya luz solar directa durante muchas horas al día, combinada con una humedad muy baja. Por consiguiente, es importante colocarlas en lugares donde circule el aire, para asegurar el ambiente seco que necesita.

Si la Roridula se mantiene en un lugar iluminado, no necesita descanso invernal, y por lo tanto puede florecer incluso en enero y febrero. Asimismo esta planta no tolera temperaturas por debajo de 5°C., pero las condiciones térmicas óptimas son de alrededor de 10°C.

Mantenimiento y cuidados

La Roridula necesita un riego abundante y frecuente especialmente durante los meses de verano, por el contrario en invierno será suficiente con mantener el sustrato sólo húmedo.

En lo que respecta a la fertilización de la planta, aunque no tengamos una necesidad particular de ella, podemos suministrarle los elementos químicos necesarios para su crecimiento. Es importante recordar que hay que utilizar concentraciones muy bajas, es decir, alrededor de un cuarto de las dosis indicadas en el envase y utilizar fertilizantes con una alta dosis de nitrógeno y poco en los otros elementos.

Consejos para un buen crecimiento de la planta

Para garantizar un crecimiento saludable de Roridula, es necesario tomar algunas precauciones.

No nos vamos a engañar se encuentran entre las plantas carnívoras más difíciles para su cultivo, por lo que sólo se recomiendan a los cultivadores experimentados, especialmente los que tienen acceso a un invernadero aireado que recibe una muy buena luz del sol.

Limpiar la planta para que no sea atacada por el moho y así termine deteriorándose y eventualmente muriendo.

En caso de que algunos vértices de las ramas se pudran, es necesario cortar rápidamente, para evitar que la planta se descomponga. La Roridula formará nuevos puntos de crecimiento que surgirán de las partes sanas del tallo.

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Otra precaución importante es mantener la planta en un lugar fresco y ventilado con un bajo grado de humedad, de no ser así la planta podría incluso morir en unos pocos días.

El primer obstáculo que debemos superar germinar la semilla. El mejor momento para sembrar las semillas es a principios de otoño, cuando los días son cálidos pero las noches empiezan a enfriarse.

En su hábitat, las semillas brotan después de los incendios, por lo que ayuda tratar las macetas con humo después de la siembra. En un cubo de basura metálico o en un recipiente similar no inflamable encienda un pequeño fuego con hojas, hierba y ramitas, bien lejos de las macetas, cubra el recipiente y deje que las semillas absorban el humo durante media hora. No hay que cocinarlas, sólo exponerlas al humo. Incluso con un tratamiento de humo adecuado, hay que esperar varias semanas o varios meses antes de ver alguna semilla brotar.

Una vez que las plántulas hayan crecido y hayan producido unas pocas hojas tenemos que trasplántalas a contenedores individuales de grandes dimensiones.

Estas plantas necesitan pleno sol durante al menos la mitad del día, niveles de humedad moderados, una humedad uniforme y mucho aire fresco. Lo ideal es que las temperaturas sean cálidas durante el día y frescas por la noche. En la naturaleza, las plantas sufren heladas en invierno, pero probablemente no un frío severo. Las plantas crecen todo el año, pero son más vigorosas en primavera y otoño.

Los problemas de hongos son muy comunes, se manifiestan como hojas pardas y arrugadas, empezando por las puntas de las ramas. Corta los brotes afectados, trátalos con un fungicida, intenta que las plantas reciban más sol y aire fresco, no dejes que las hojas permanezcan húmedas durante mucho tiempo.

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