Abedul – Características y Propiedades – Tipos de Plantas

El abedul cuyo nombre científico es Betula pendula, es una especie de hoja caduca, con una corteza brillante y finas y flexibles ramas. Este árbol es típico de zonas septentrionales y del norte de áfrica.

Del abedul ó Betula pendula, se pueden encontrar cerca de 40 especies de la misma familia, que suelen encontrarse casi todas en el hemisferio norte.

Por norma general este arbol suele crecer en tierras no cultivadas y relativamente vírgenes, o bordeando zonas semi selváticas.

El abedul es también muy utilizado como árbol de adorno en multitud de parques y muy frecuentemente se pueden encontrar bordeando carreteras y caminos.

Este árbol posee una inconfundible corteza de color blanco o rosado, con marcas horizontales plateadas, de ahí su belleza.

Cuando inicia su crecimiento es de un color marrón rojizo y a comienzos de la primavera pasa a adquirir un color amarillo pardusco antes de que comiencen a aparecer sus hojas.

Sus hojas son planas de forma romboidal y con bordes dentados y sus frutos tienen forma de nuez.

el abedul

Usos del abedul.

El abedul es un árbol que proporciona varios usos, medicinales y cosméticos además de los propios de la madera.

En medicina se utilizan sus hojas, la corteza, la savia y el aceite y para usos en cosmética tambien se utilizan sus hojas y su aceite, de este ultimo puedes leer mas en este articulo sobre las propiedades del aceite de abedul.

abedules

Propiedades del abedul

Los remedios que se pueden preparar, son para reducir la inflamación y mitigar el dolor, por lo que el abedul ha sido muy eficaz durante años para el alivio de dolencias reumáticas, la artritis y la gota.

También ayuda a bajar la fiebre y a mejorar e incrementar la transpiración.

Otras de las cualidades de este árbol es su efecto diurético y laxante, con lo que puede aliviar dolencias de vejiga y de riñón.

La sabia del abedul es muy utilizada para la elaboración de jarabes, además de para la elaboración de vino y cerveza, para ello se hace fermentar la savia.

El abedul es un árbol de la familia Betulacee, muy apreciado por su aspecto armonioso y su facilidad de cultivo. El ejemplar suele alcanzar una altura de 12 o 18 m, pero en algunos casos incluso 25 m; crece muy rápido, pero tiene una vida corta: el abedul rara vez supera los 60 años de edad. Se caracteriza por sus ramas marrones, brillantes y tendiendo al color púrpura, un follaje escaso y ligero, una corteza con tonos plateados que la hacen particularmente decorativa. Tiene hojas de forma ovalada de un típico color verde oscuro, que tienden a dorarse durante el otoño; produce flores reunidas en inflorescencias en forma de espiga que emiten un olor muy agradable: las flores masculinas son más largas y colgantes, separadas de las femeninas que son más cortas, solitarias y laterales. También produce infrutescencias de forma cilíndrica que, una vez maduras, liberan pequeños samares con un ala membranosa.

La multiplicación del abedul se realiza principalmente a través de la siembra, a principios de marzo: las semillas se plantarán en un compuesto especial de arena y turba en partes iguales, y cuando las plántulas sean lo suficientemente grandes se replantarán en una caja y luego se transplantarán al exterior. Será necesario dejarlos en su lugar durante unos dos o tres años, y luego proceder con el injerto final. Durante la primavera, es posible llevar a cabo la reproducción también a través de margot o esquejes, aunque ambos métodos son poco utilizados, ya que no siempre tienen posibilidades de éxito.

Medio Ambiente

El abedul es originario de Europa y del norte de Asia, en Italia está particularmente extendido en los Alpes; el suelo ideal es ligero, arenoso, muy bien drenado, sin embargo, al ser una planta muy rústica, no tiene grandes problemas para adaptarse a otros tipos de sustratos. Si se cultiva en suelos calcáreos, es bueno saber que su crecimiento será mucho más lento, que las hojas serán más pequeñas y que caerán más temprano en otoño.

Temperatura

El abedul, aunque prefiere los lugares muy soleados y luminosos, no muestra ninguna dificultad para crecer en lugares con climas particularmente fríos y ventosos: de hecho, la planta también está muy extendida en los Alpes, en el límite de la vegetación arbórea.

Mantenimiento

El abedul no suele necesitar grandes riegos, lo que hace que el agua de lluvia sea suficiente; sin embargo, en caso de largos períodos de sequía, sería aconsejable ocuparse de regarlo. En lo que respecta a la poda, debe hacerse principalmente en los ejemplares jóvenes y si es posible en primavera, para darles la forma deseada. El abedul crece un promedio de 20 o 30 centímetros por año.

A fin de promover un crecimiento sano y equilibrado, se recomienda proporcionar abono orgánico al pie del árbol todos los años y en la temporada de otoño.

Adversidad

El abedul es una planta rústica, por lo que no teme particularmente los ataques externos de parásitos o enfermedades. Sin embargo, un peligro significativo para el árbol está representado por el polipórico: es un hongo llamado corbina, que puede introducirse entre las heridas de la corteza causando la putrefacción de la madera.

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